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martes, 14 de junio de 2011

Cascada de datos

Sigo liado y sin tiempo de nada, pero están saliendo bastantes datos, pues quería que se enteraran, ya que son importantes. En estos meses han aparecido en la prensa dos datos sobre nuestro sistema educativo bastante buenos (por supuesto, enormemente malos comparados con el resto de los países de Europa, pero espléndidos para cómo los dejó la Logse). Ambos datos provienen de la misma fuente: una declaración de un político, una filtración de un político.
Es decir, se ha reducido el fracaso escolar al 26% (cinco puntos en dos años), y se ha reducido el abandono educativo temprano al 28,4% (casi tres puntos en un año). Hay, además, dos cuestiones paralelas que a mí me interesan bastante: por un lado, que, al menos en Educación, la fuente de la prensa sean los políticos, y no los datos (la única periodista que ha publicado los datos, porque se molesta en consultarlos, ha sido Susana Machargo, de La Voz de Asturias); y por otro, que los datos los adelante un político cuando son buenos, y niegue que sean ciertos -sabiendo que lo son- cuando no son buenos (y no pase nada: la penúltima que lo hizo era candidata a la presidencia de Aragón).
Y una cuestión más: la crisis ni mejora el fracaso escolar ni mejora el abandono educativo, por más que se empeñen. La razón por la que baja el fracaso es porque se han tomado una serie de medidas en el propio sistema educativo que le han permitido mejorar algo. Son medidas de muy corto alcance, de carácter extraordinario, que venían anejas a la LOE, y que han funcionado allí donde las han aplicado mejor (o donde han tomado medidas de carácter administrativo para bajarlo por las bravas) y no han funcionado donde no han hecho nada, o lo han hecho mal. Pero, de la manera que fuere, el resultado es que cae el fracaso, lo que quiere decir que se permite a más alumnos continuar los estudios posobligatorios, y por ello aumenta el número de alumnos que se matriculan en la posobligatoria. Y aumenta los que titulan en posobligatoria. Y por ello, dos años después, cae el abandono educativo temprano. La responsabilidad de la crisis en la caída del fracaso es bastante menor. Algún año de estos lo mismo me hago con las EPAs anonimizadas año a año y se lo demuestro (he ofrecido a algunas instituciones informes sobre el tema, pero a ninguna parece interesarle, y uno no vive del aire).
En fin, vamos con los datos. Primero, el fracaso escolar por CCAA, publicado por el Ministerio:

Fracaso escolar 2008-09, por CCAA y sexo
CCAA Todos Hombres Mujeres
Asturias10,613,18,1
País Vasco12,215,38,9
Cantabria13,518,28,3
Navarra17,920,814,8
Castilla y León19,625,912,9
Galicia21,829,413,7
Cataluña22,827,917,4
Extremadura23,733,113,8
Madrid23,827,919,6
Aragón25,731,919,1
ESPAÑA25,931,819,6
Canarias26,332,719,5
Andalucía27,333,920,3
La Rioja28,233,323,0
Murcia30,036,423,2
Castilla-La Mancha31,239,522,3
Melilla36,638,434,6
C. Valenciana36,943,629,8
Ceuta38,244,431,6
Baleares39,046,631,1
Fuente: Ministerio de Educación.

Este año, su publicación se adelanta casi dos meses, y además viene acompañado de una extensa nota que contextualiza algo los datos, se da un rato de pisto, y que para mí es muy divertida de leer porque en los años en que el fracaso subía los mismos que la escriben negaban que lo que ahora proclaman fuera cierto (porque la nota, pese al aspecto técnico, es política, como su autor).
Los datos, a pesar de la mejora, siguen siendo escalofriantes: en el país de la supuesta equidad, los chicos siguen fracasando un 50% más que las chicas, y en Baleares se fracasa casi cuatro veces más que en Asturias. Una cuarta parte de la población sigue sin la titulación mínima, y se le impide seguir estudiando. Sólo una comunidad, Asturias, se acerca al 10% de fracaso, la cifra que debería tener la peor, y no la mejor CCAA de España.
La mejora global en los dos últimos años es de 4,8 puntos, pero no es igual en todas las CCAA (datos de años anteriores, aquí): mientras que Canarias, Extremadura o Ceuta mejoran entre 9 y 10 puntos, Melilla no se mueve, Aragón y la Comunidad Valenciana no mejoran siquiera un punto, mientras que Baleares mejora punto y medio. En once comunidades siguen fracasando más del 30% de los chicos, pero sólo en dos fracasa el 30% de las chicas. Además, en tres las chicas tienen un fracaso inferior al 10%.
En resumen, situación horrible, pero por lo menos ahora comenzamos a mejorar. El problema es que la mejora tiene probablemente un recorrido corto (queda por ver el efecto de los PCPI), y para seguir mejorando siguen haciendo falta reformas estructurales mucho más profundas y, sobre todo, dar una vuelta completa a la Primaria.
La página del Ministerio antes enlazada tiene más datos, pero para verlos en perspectiva lo mejor es consultarlos en esta hoja de cálculo (mejor la evolución de las tasas brutas de cada titulación: en Bachillerato aún tenemos el nivel de hace once años). Desde luego, con esto tienen para entretenerse un rato.
La siguiente tanda de indicadores son los que permiten compararnos con el resto de Europa. En un principio se establecieron una serie de indicadores-objetivo enmarcados dentro de la estrategia de Lisboa y con fecha tope para 2010. Había muchos, pero estos son los principales (el menú de la derecha lleva a los demás).
Relacionados directamente con el ámbito educativo había tres: abandono educativo temprano (luego hablaremos de él), nivel de logro educativo de los jóvenes (es el porcentaje de población entre 20 y 24 años que obtiene título de Secundaria superior: Bachillerato o FP de Grado Medio) y el de graduados en Ciencia y Tecnología, que era el único en el que nos manteníamos en niveles razonables.
El segundo indicador, el porcentaje de graduados en Secundaria superior, parece haber mejorado algo más de un punto en 2010 (al ser un dato muestral, la diferencia no llega a ser significativa), pero aún nos mantenemos en los niveles alcanzados en 1996. De todas formas, como ha mejorado el fracaso, en un par de años evolucionará a mejor de manera clara. Ahora, llegar al 85% que tenemos como objetivo necesita una reducción del fracaso a niveles por debajo del 10% o volver al sistema en el que se permitía acceder a la FP sin título de obligatoria (que básicamente ya está montado, de manera algo farragosa, a través de los PCPI).
Como los objetivos de Lisboa no se cumplieron de manera general (aunque con diversos grados), nuestros políticos europeos establecieron unos nuevos y se olvidaron de dar cuenta de los anteriores. Entonces, crearon los indicadores europeos 2020, y patada a seguir. Son bastantes indicadores menos, y relacionados directamente con la educación quedan dos: de nuevo el abandono educativo temprano y, como novedad, el porcentaje de titulados superiores (FP de Grado Superior y universidad) entre los 30 y los 34 años.
El primero es un viejo conocido, y mide el porcentaje de población entre 18 y 24 años que ha dejado los estudios y no ha obtenido al menos el título de Secundaria superior. En España, a pesar de ser muy alto, debido a nuestras enormes tasas de repetición, es menor de lo que debería ser. Es un indicador que puede haber caído algo con la crisis (o por los cursos del INEM), pero que está bajando y seguirá haciéndolo por la caída del fracaso escolar. En un par de años ha pasado del 31,9 al 28,4%, y es de esperar que siga cayendo durante unos años. Sin embargo, no bajaremos del 20% (el objetivo europeo es el 10%) sin reformas profundas.
El segundo indicador me parece algo estúpido, no como indicador, sino como objetivo a corto plazo. Medir la tasa de titulados superiores a los 30-34 años me parece muy bien, pero si queríamos mejorarla para 2020 deberíamos haber empezado hace diez años. Sabiendo un poco cómo va el percal, se puede saber que si en 2010 está cumplido (40,6%, cuando el objetivo es del 40% y la media de la UE es del 33%) es gracias a la Ley General de Educación de 1970. La primera cohorte Logse es la de 1982, por lo que empezará a notarse en el indicador hacia 2013. A partir de ese momento, el indicador se estancará en un 44-45%, que es donde está estancada la tasa de Bachilleres desde 2001. Nos ha pasado en todas las tasas durante la última década, no es nada nuevo. Aunque en el Ministerio siguen sin enterarse de nada:

"España ya está próxima a alcanzar el objetivo europeo del 40%. Por ese motivo, el objetivo nacional va más allá, hasta situarse en una tasa de jóvenes con educación terciaria del 44% en 2020. Objetivo intermedio para 2015: Alcanzar una tasa del 41%." (Programa Nacional de Reformas 2011, pág. 36).

Ya les digo que superaremos el 41% en 2011, que rondemos el 46% en 2015 y que en 2020 tengamos el objetivo cumplido, pero hayamos empeorado algo. ¿Qué puede hacer la Administración educativa para mejorar el indicador para 2020? Nada, ya se encontraron el trabajo hecho. Como mucho, serán Trabajo y sus cursos los que pueden hacer algo, ahora que no les faltan clientes (en 2010 también había objetivos relacionados con el empleo, como este, o este (escalofriante, se ha multiplicado por cuatro), pero de ellos ya no habla nadie. Eso de tener varios indicadores debe ser muy entretenido, coges las cerezas que te interesan, y te olvidas del resto: en 2007 las páginas de los Ministerios estaban llenas de logros laborales, pero tenías que bucear mucho para encontrar uno de los indicadores educativos, y ahora pasa lo contrario.
En fin, por fin datos educativos que permiten albergar cierta esperanza de mejora. Hace diez años, los que mirábamos datos ya decíamos que nuestro fracaso no era real, sino causado por el sistema educativo, y que había que cambiar el sistema. Han tardado diez años en rendir la ideología a la realidad (y sólo de aquella manera, no crean), pero hacen falta más cambios para alcanzar niveles razonables. Seguiremos luchando contra la ideología y la incompetencia, a ver si los que nacen ahora encuentran un sistema educativo decente. Para demasiados ya es tarde.

domingo, 30 de mayo de 2010

Fracaso escolar 2007 por provincias

[ACTUALIZADO] Hace algo más de un año publiqué en Magisterio el fracaso escolar por provincias entre 2002 y 2006. Era, creo, la primera vez que se publicaba desde que la Logse entró en vigor. Como no han vuelto a publicarlo (sí lo hicieron por Comunidades Autónomas), ni parece que lo vayan a hacer, aquí lo tienen. En primer lugar, en un mapa donde la intensidad del color es proporcional al grado de fracaso:


En segundo lugar, un tabla por provincias, ordenado de menor a mayor fracaso:

Fracaso escolar 2007, por provincia y sexo
TodosHombresMujeres
Guipúzcoa12,015,78,0
Salamanca16,318,414,3
Asturias16,520,412,5
Vizcaya18,122,913,1
Cantabria19,223,714,4
Álava20,324,715,5
Navarra20,524,416,2
Lugo22,227,716,5
Burgos22,831,114,0
León24,630,618,4
Zaragoza24,931,418,1
Palencia25,033,017,1
Lleida25,131,518,1
Soria25,332,218,2
La Coruña25,531,419,2
Valladolid25,530,020,6
Ávila26,334,517,8
Barcelona26,330,721,7
Segovia26,331,520,4
Pontevedra27,934,820,7
Gerona28,035,420,1
Orense28,533,922,8
Guadalajara28,635,321,1
Zamora28,837,419,6
Huesca29,637,321,2
Madrid29,935,024,6
Jaén30,238,221,6
Teruel30,439,621,1
Granada30,638,522,2
ESPAÑA30,737,223,9
La Rioja31,140,321,3
Córdoba31,939,424,1
Badajoz32,240,323,6
Cuenca32,440,723,9
Albacete32,543,021,4
Valencia33,340,425,7
Ciudad Real33,442,124,3
Tarragona33,640,725,7
Cádiz33,940,926,6
Cáceres34,241,526,6
Santa Cruz de Tenerife34,341,426,8
Murcia34,342,325,8
Sevilla35,141,628,1
Málaga36,042,429,2
Toledo36,247,823,6
Las Palmas36,242,429,7
Melilla36,541,431,1
Huelva37,245,528,7
Almería38,846,630,3
Baleares40,548,332,2
Castellón41,950,832,5
Alicante42,250,333,5
Ceuta48,250,545,8
Fuente: Elaboración propia sobre datos del Ministerio de Educación. Estadística de la Enseñanza no universitaria, y del INE. Estimaciones de la población actual. Datos provinciales

Los comentarios que puedo hacer son similares a los que ya hice en su tiempo, en el artículo que cito al principio de la anotación: gradiente noroeste-sureste, desastre valenciano/balear, tendencia a que, dentro de una comunidad, las provincias con más peso rural obtienen peores resultados... Lo importante es que ya tienen lo datos.
Por si no los tienen a mano, aquí tienen el fracaso por comunidades autónomas en 2007 en esta tabla. En una anotación anterior ya publiqué un avance del fracaso 2008, por si quieren datos más actualizados, aunque provisionales e incompletos.

Fracaso escolar 2007, por Comunidad Autónoma y sexo
TodosHombresMujeres
País Vasco16,420,811,8
Asturias16,520,412,5
Cantabria19,223,714,4
Navarra20,524,416,2
Castilla y León24,029,917,7
Galicia26,332,519,8
Aragón26,433,419,0
Cataluña27,232,321,8
Madrid29,935,024,6
ESPAÑA30,737,223,9
La Rioja31,140,321,3
Extremadura32,940,724,7
Castilla-La Mancha33,543,323,1
Andalucía34,241,426,6
Murcia34,342,325,8
Canarias35,341,928,3
Melilla36,541,431,1
C. Valenciana37,845,529,5
Baleares40,548,332,2
Ceuta48,250,545,8
Fuente: Ministerio de Educación. Estadística de la Enseñanza no universitaria. Series (tan sólo se ha restado a 100 la tasa bruta de graduación ofrecida por el Ministerio)

Pues eso, que los disfruten.

[ACTUALIZACIÓN] Algún comentario en meneame (gracias, Juvenal) da por hecho que este fracaso incluye a los que repiten. No es cierto, aunque es un error habitual. Como se utiliza la población de 16 años se piensa en los que lo sacarán el año que viene con 17, pero no se piensa en los de 17 años que han sacado el título este año. Unos compensan a los otros. Como es un tema complicado, prometo una anotación más amplia en los próximos días.

jueves, 28 de enero de 2010

Homenaje (I)

Bienvenidos a este blog, que pretende escribir sobre temas de Educación en general, con una clara querencia por los datos y los estudios frente a las ideologías, los intereses y las opiniones de los actores. Este blog pretende ser una extensión del Instituto F de Investigación Educativa (página aún en construcción).


Como primer tema quiero empezar por un homenaje. ¿A quién? Las versiones al uso del gran aumento de la escolarización de los españoles siempre ponen de relieve los dos grandes hitos que protagonizaron tal aumento: la Ley General de Educación de 1970 (LGE, en versión BOE aquí) y los Pactos de la Moncloa de 1977. La LGE modernizaba la estructura de la enseñanza española, mientras que los Pactos comprometían la financiación suficiente como para desarrollarla en todos los lugares de España. Aunque implícito, siempre se olvidan de nombrar al protagonista más importante: naturalmente, los españoles.
Porque fueron los españoles los que, cuando se les dio la oportunidad, se lanzaron a estudiar exactamente igual que en el resto de Europa Occidental unos años antes, lo que venía a demostrar que el atraso histórico de España se explicaba por circunstancias políticas y económicas. En cuanto pudieron, millones de padres alentaron a sus hijos a llegar a la universidad, aunque en la mayoría de los casos su experiencia educativa no pasaba de unos años en una escuela rural (por cierto, muy buena en buena parte de los casos). El resultado se puede ver en el gráfico, que representa el nivel de escolarización medio de los españoles medido en años, por cohortes de edad (año de nacimiento en el gráfico), de acuerdo con el Censo de Población y Viviendas de 2001 (ver metodología aquí).
Muchas veces creemos que aprovecharlas oportunidades no tiene mérito, que es lo normal. Yo creo que no (y menos en España): lo que se consiguió en esos años fue también que las regiones españolas con más retraso educativo comenzaran a ganar terreno a las mejor formadas, de manera que no solo España se acercaba a la famosa convergencia con Europa, sino que las propias regiones españolas se apuntaban a nuestra convergencia particular, contribuyendo a difuminar los fuertes desequilibrios de nuestro propio país. De hecho, hubo una comunidad que desaprovechó la oportunidad, y apostó por otro modelo de negocio que no les resultó nada mal, al menos económicamente. Pero esto será materia de otro post.
De todas formas, en el gráfico no se observan cambios de tendencia claros que permitan afirmar la importancia de la LGE o de los Pactos de la Moncloa. Quizás fueron los instrumentos que permitieron continuar con la elevación del nivel educativo de los españoles, sobre todo en los niveles altos, pero la tendencia había comenzado muchos años antes, más o menos con los nacidos alrededor de nuestra Guerra Civil.
Si se analiza por sexos, la curva correspondiente a las mujeres es bastante lineal en su evolución ascendente, pero la de los hombres tiene un cambio de tendencia que se sostiene desde los nacidos en la segunda mitad de los años 50, lo que permite que las nacidas a principios de los 60 ya consiguieran un mejor nivel educativo que sus contemporáneos varones. No tengo más que hipótesis muy vagas para explicarme lo ocurrido, y de momento no puedo sostenerlas con ningún dato, siquiera sea indicativo (se admiten propuestas).
En fin, y aunque no sé nada de economía, me parece que lo que está detrás de la prosperidad española desde la transición no es el ladrillo (que es en parte una consecuencia de la prosperidad, no su causa), sino la elevación general del nivel educativo de los españoles. Y que es la deficiente estructura económica de España la que está desaprovechando en parte el caudal de posibilidades que esta nueva circunstancia ofrece. Y, por cierto, a esa generación de estudiantes no pareció importarles demasiado que sus padres no hubieran estudiado, aunque ése parezca ahora el gran problema de nuestra enseñanza.
Un aviso, esta es la evolución en 2001: luego el cuento cambia bastante.

Metodología: Homenajes I y II

Los datos están extraídos del Censo de Población y Viviendas 2001 del INE, en concreto de los “Resultados detallados en versión accesible”. Por tanto, no son datos muestrales sino censales, y no tienen margen de error (al menos muestral).
Para ambos gráficos se ha utilizado en el eje de abcisas el año de nacimiento de cada cohorte, incluyendo solo los nacidos entre 1926 y 1976: antes de 1976, además de la reducción significativa de la cohorte debido a los fallecimientos, la mayor longevidad de las mujeres puede alterar el gráfico; los nacidos después de 1976 tenían en 2001 como mucho 25 años, y aún no habían acabado su formación (especialmente los niveles universitarios).
En el eje de ordenadas se pretende representar la media de años de escolarización efectiva de cada cohorte. Para ello se ha utilizado  el dato de la máxima titulación alcanzada por los españoles, transformándose en años de escolarización de acuerdo con la siguiente tabla:

Nivel educativo
Años estimados
Analfabetos
1
Sin estudios
3
Primer grado
6
ESO, EGB, Bachillerato Elemental
8
Bachillerato Superior
12
FP de Grado Medio
10
FP de Grado Superior
13
Diplomatura
15
Licenciatura
17
Doctorado
19

Como podéis observar, los años de los niveles con titulación corresponden al sistema de la Ley General de Educación (LGE) de 1970 (EGB, BUP, FP I y II) y no al actual. Ello es debido a que las cohortes más jóvenes representadas en el gráfico seguían estudiando por esa Ley, aunque en 2001 ya estaba en vigor la Logse. Naturalmente, entre las cohortes de más edad algunas titulaciones requerían menos años, por lo que probablemente la pendiente de ambas gráficas debería ser aún mayor. Una cosa más, no se han tenido en cuenta los años de Infantil.
En el gráfico por sexos se han incluido los españoles que vivían en España en 2001, pero en el gráfico del tamaño del municipio de nacimiento sólo se incluyeron los nacidos en España. En esta última gráfica hay que tener en cuenta que el tamaño del municipio corresponde al que estas poblaciones tenían en 2001. Esto puede distorsionar bastante las curvas: muchos de los nacidos antes de 1950 incluidos en la categoría “Entre 100.000 y 500.000 habitantes” en realidad dieron su primer vagido en pueblos de no más de 5.000 almas. Y, por supuesto, se tiene en cuanta donde nacieron, pero no podemos saber en qué lugar estudiaron.
Para hacernos una idea, según el padrón en 2001 (ojo, excel de 1 Mb) sólo había seis municipios con más de 500.000 habitantes: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza y Málaga, mientras que otros 50 tenían entre 100.000 y el medio millón. Entre estos últimos están, por supuesto, muchas capitales de provincia, pero también localidades de la corona de las grandes capitales. En la categoría intermedia hay casi 600 municipios, entre Torrejón de Ardoz (Madrid, 97.546) y Teulada (10.010, Alicante). Entre 1.000 y 10.000 habitantes había 2.516 municipios en 2001, y por debajo de 10.000, alrededor de 5.000. Ni que decir tiene que en muchos casos nada tiene que ver el municipio de nacimiento con el de residencia en 2001: un estudio más completo que tenga en cuenta ambos factores (tamaño del municipio de nacimiento y de residencia) podría arrojar más luz sobre el tema. Quizás un día lo intente.