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viernes, 13 de mayo de 2022

A raíz de una breve intervención sobre el nuevo currículo de la ESO en la COPE

En memoria de mi tía Romy (1945-2022). La última vez que hablamos fue porque me escuchó en este programa.
Hace unas semanas intervine, junto a Josep Otón (Ancaba) en el programa La tarde de la COPE, hablando sobre el nuevo currículo de la ESO con Fernando de Haro. Pueden escuchar lo que dijimos (poco más de 12 minutos) aquí aquí (archivo mp3).
No tuvimos mucho tiempo (para educación nunca lo hay), pero en los pocos minutos que hablé intenté alejarme de las críticas más superficiales para centrarme en el fondo del asunto: es una norma, como la misma Lomloe, que parece diseñada para otro país, puesto que apenas aborda los problemas fundamentales que podemos detectar en las escasas evaluaciones a que se somete muestro sistema educativo, y continúa una tendencia al facilismo, defendida por un sector del PSOE desde hace décadas, y que ha demostrado no servir para lo que dicen que sirve (sí sirve para otras cosas, pero no es lo que dicen defender).
Ante un sistema que determina un periodo de enseñanza obligatoria con unos objetivos mínimos comunes, existen básicamente tres políticas para abordar el problema de los alumnos que no llegan a los mínimos establecidos: facilismo, diversificación y otra que vamos a llamar responsabilismo, ya que va de asumir responsabilidades. Faltaría una cuarta, que no sé si se puede denominar política, pero que es demasiado habitual, y que podemos denominar estatismo: no hacer nada.
El facilismo intenta rebajar esos mínimos comunes para que estén al alcance de todos, pero tiene como consecuencia evidente que establece el nivel en donde puedan llegar casi todos, dejando sin atender a la inmensa mayoría que puede llegar a más. No suele ocuparse de esos alumnos, y muy rara vez establece planes para que los que van peor lleguen más fácilmente a los mínimos y poder elevar éstos. Desde el punto de vista del currículo, el facilismo aboga por enseñar menos a todos (y lo mismo). Ese debilitamiento curricular conduce a menudo (en España, desde luego) a que los alumnos de origen social más bajo se vean frenados en su ascenso social.
La diversificación opta por establecer diversos itinerarios para que cada uno llegue a donde pueda o elija, atendiendo así a más alumnos que pueden alcanzar mayor nivel, pero rara vez se ocupa de que más alumnos alcancen mejores niveles ni intentan mejorar los mínimos de cada grupo, salvo el superior. Su consecuencia más obvia es que separa a los alumnos en un momento en el que su origen socioeconómico pesa mucho, por lo que no separa sólo en función del mérito, sino del origen social. Desde el punto de vista del currículo, la diversificación opta por mantener los mínimos del itinerario superior elevados y enseñar menos al resto.
El responsabilismo aboga por intentar que el máximo número de alumnos llegue a lo máximo que pueda, pero asumiendo parte de la responsabilidad de que lleguen a ese máximo. Si se adopta en un sistema con un currículo común, opta por establecer un mínimo elevado y establece las medidas necesarias para que todos los alumnos lleguen a ese mínimo (Finlandia en sus buenos tiempos). Si se adopta en un sistema con itinerarios, opta por establecer medidas de refuerzo o compensatorias para que, a la hora de diversificar, el mérito tenga el mayor peso posible, y el condicionante socioeconómico el menor (Singapur). Frente al resto, opta por enseñar más a los que más lo necesitan, y establecer mínimos más elevados.
Tal y como yo lo veo, el facilismo estaba detrás de la Logse (aprobada en 1990 por el PSOE), que gracias a la incompetencia técnica de los responsables consiguió disminuir los objetivos del currículo mientras disparaba el fracaso escolar (porcentaje de alumnos que salían del sistema educativo sin el título básico, en este caso el de la ESO) en España por encima del 30%. La LOCE (o Ley de Calidad, aprobada por el PP en 2002) intentaba abordar el problema, pero en mi opinión se quedaba corta y estaba más cerca de la diversificación que del responsabilismo, aunque nunca lo sabremos, pues fue paralizada por Zapatero en su segundo Consejo de Ministros. La LOE (aprobada por el PSOE en 2006) vuelve sobre el facilismo, pero con unas medidas técnicas mejores que las de la Logse y algo de diversificación, lo que les permitió ir bajando el fracaso paulatinamente sin empeorar los resultados del sistema (ni mejorarlos tampoco, salvo un leve repunte en Lectura), pero con el efecto secundario, poco estudiado, de la avería del ascensor social. La Lomce (aprobada por el PP en 2013, sin derogar la LOE) es un engendro sobre el que tendríamos que hablar más detenidamente, pero que en líneas generales consiguió detener algo la caída del fracaso a la vez que empeoraba nuestros resultados generales en PISA. Se podrá discutir si esa ley obtuvo tan malos resultados por sí misma o por la errática gestión posterior, pero acabó con las pretensiones del PP de ofrecer un modelo alternativo a la Logse a la vez que conseguía borrar los tradicionales buenos resultados de algunas comunidades gobernadas por los populares en PISA. [1]
La evolución del fracaso puede verse en el siguiente gráfico (fuente), donde ya se vislumbran los efectos del "aprobado Covid" del que hablábamos en una entrada anterior. Y, a continuación, un gráfico con nuestros resultados históricos en PISA (fuente) [2].
El gráfico superior representa la evolución del fracaso escolar en España desde que se pudo medir, cuando todos los alumnos de 16 años habían sido escolarizados en el sistema Logse. Hoy ya nadie lo recuerda, pero el fracaso final de la Ley General de Educación (LGE, 1970), a principios de los 90, fue del 18% (aunque es más realista hablar de un fracaso entre el 20 y el 23% durante el último lustro de esa ley). Es cierto que ese fracaso se medía a los 14 y no a los 16, pero también lo es que la Logse sólo incorporó a la escolarización a un 5% de la población hasta los 16 años (el resto ya estaba escolarizado a esa edad cuando se aplicó esta última ley) y, más importante, que la LGE permitía seguir estudiando a los que no obtenían el título, y la Logse no. [3] La Logse arrancó con un 27% de fracaso y lo dejó en un 31%, pues creció a medida que iban llegando los alumnos que también estudiaron la Primaria Logse (es decir, dejaba fuera del sistema reglado a más de un cuarto --casi un tercio-- de la población). La LOE introdujo algunas novedades importantes que, aunque insuficientes, mejoraron algo el panorama: planes de lectura, refuerzos (muy tardíos) y diversificación. Esto supuso que el fracaso se redujera cinco puntos de forma prácticamente inmediata y, al final, cinco puntos más. La Lomce se estrenó con una subida del fracaso de cuatro puntos (no soy capaz de averiguar la razón técnica), pero pronto se quedó en niveles similares a la LOE hasta que el "aprobado Covid" lo dejó en un 16%.
En PISA, los resultados de la Logse se mantuvieron sin apenas cambios en la LOE (salvo un ligero repunte en Lectura en 2015), pero los de Ciencias y Lectura tuvieron una caída significativa con la Lomce en 2018 (si es que esa bajada no se debe al famoso error técnico, pero no lo creo: tengo por ahí escritos los argumentos en los que me baso, y algún día de estos me decidiré a publicarlos).
Como hemos visto, el fracaso escolar se redujo de forma sustantiva entre 2008 y 2016, pero los resultados de PISA se mantuvieron estables hasta 2015. Como sabemos bien, el fracaso escolar es en principio un indicador que depende de las decisiones de los docentes, pero que se ha intentado manipular por los políticos por medios extraeducativos. Sin embargo, la única forma de mejorar en una evaluación externa como PISA es enseñando más y mejor a los alumnos. Una parte de la mejora en el fracaso escolar puede deberse a la diversificación, pero es razonable pensar que una reducción del fracaso que se deba a una mejora de la enseñanza debe reflejarse en PISA, mientras que si la mejora del fracaso se debe a un abaratamiento del aprobado los resultados de PISA no subirán (bajarán, incluso).
Sin embargo, basarse sólo en las medias de PISA para saber si el descenso del fracaso se debe a una causa u otra es bastante aventurado. Creo que un acercamiento algo más razonable (aunque aún incompleto) se puede basar en el cálculo de la frontera del fracaso en las puntuaciones de PISA. Si tenemos un 25% de fracaso escolar, es sencillo calcular qué puntuación en PISA el percentil 25, y si otro año el fracaso está en un 20% se calcula el valor del percentil 20, y luego se comparan ambos niveles. La idea es que dicho dato indica la frontera entre el aprobado y el suspenso ese año, el límite entre fracasar o no. Es, por supuesto, una aproximación teórica, porque habrá alumnos que aprueben con menos y otros que fracasen con más (de hecho, para desgracia de nuestro sistema educativo, en 2015 el peso del nivel sociocultural de la familia del alumno a la hora de fracasar o no era el más elevado del mundo). También hay que tener en cuenta que PISA examina a alumnos repetidores y otras cuestiones pero, en general, creo que es un cálculo razonable.
Los resultados del método descrito pueden verse en el siguiente gráfico, donde se han calculado los percentiles del fracaso de cada año para las tres escalas de PISA. Al final de esta anotación pueden también ver los resultados completos con sus errores típicos en una tabla [4]:
Lo que el gráfico muestra es que en el tránsito de la Logse a la LOE (entre 2006 y 2009) no hubo cambios significativos en la frontera del fracaso a pesar de que este descendió, pero entre 2009 y 2015, el periodo de desarrollo de la LOE, hubo un descenso significativo en Ciencias y Matemáticas, pero no en Lectura. Estos datos hacen sospechar que parte de ese éxito no se debió tanto a una mejora de los conocimientos de los alumnos como a una bajada en la exigencia, es decir, un maquillaje de los datos. En cualquier caso, siempre hablando en general y para toda España, dicho descenso de nivel no puede calificarse sino de leve. Ahora bien, en el salto de la LOE a la Lomce (de 2015 a 2018) el descenso de la frontera es significativo en las tres escalas de PISA, y sustantivo en Lectura, pues la caída es de 26 puntos. Es decir, los cambios curriculares de la Lomce (especialmente la introducción exhaustiva de las competencias) habría traído una bajada del nivel de exigencia del sistema educativo, precisamente una de las cuestiones que se vanagloriaba de combatir.
Una vez más se demuestra que en educación (como en tantos otros sitios) las políticas basadas en las supuestas "buenas intenciones" pero técnicamente incompetentes consiguen efectos contrarios a los deseados. No les resultará extraño que a menudo me refiera a la Lomce como "la Logse de derechas".
Ahora bien, la Lomloe, a pesar de declarar que quiere revertir la Lomce, precisamente lo que parece hacer es potenciar algunos de los errores de dicha ley, especialmente en la insistencia en las competencias y en las rebajas curriculares, aparte de los esperpénticos sesgos ideológicos. El resultado previsible es que la tendencia al maquillaje y la caída general del nivel de exigencia continúe su tendencia. No es de extrañar que algunos intelectuales hayan denunciado que esta ley puede perjudicar a los alumnos "condenándoles al sometimiento moral y a la incompetencia intelectual".
NOTAS:
[1] Siempre es complicado relacionar leyes con resultados educativos, al menos han de tenerse en consideración los tiempos: desde que una ley es aprobada hasta que se manifiesta su influencia en los resultados educativos han de pasar entre tres y cinco años, y no lo hace totalmente hasta seis u ocho años después. En el caso de la Logse, con cambios de mayor calado y aplicación a cámara lenta, los tiempos fueron aún mayores. Dado el ritmo de aprobación de leyes educativas en España en los últimos tiempos, comprenderán que es difícil separar las influencias de una u otra. [Volver]
[2] Algunas precisiones sobre los gráficos. Sobre el primero, el fracaso escolar está calculado sobre la tasa bruta de graduación, el porcentaje de población de la edad teórica de graduación (16 años) que se gradúa ese año efectivamente. Es cierto que los alumnos de 16 años (o que a lo largo de ese año cumplen los dieciséis, para ser más precisos) pueden graduarse al año siguiente, pero se supone que se compensan con los que se han graduado este año pero ya han cumplido 17 o más. Es la medida más exacta de la que disponemos. Si restamos a 100 la tasa brita de graduación, tenemos el fracaso escolar.
Sobre el segundo, me gusta poner siempre en los gráficos el cero para evitar sobredimensionar los cambios en las líneas (o barras), pero en los resultados de PISA el cero no tiene sentido (no significa que un alumno no sepa nada: en PISA cuentan las desviaciones sobre la media). Tampoco es conveniente poner barras sobre las desviaciones de la media (usualmente, pongamos por caso, 500 puntos) porque visualmente tendemos a interpretar negativamente ligeras variaciones por debajo de la media, y tendemos a considerar mayores distancias pequeñas alrededor de la media. Creo que lo más acertado es poner el eje en 400 puntos (para los países europeos), ya que interpretamos como poco significativas pequeñas variaciones y tendemos a darle más peso (o notar más) diferencias importantes (por encima de los 15 puntos).
Además, a algunos les extrañará que no ponga los resultados de dos escalas para las ediciones de 2000 y 2003. Eso se debe a que PISA toma como referencia el primer valor cuya escala ha sido la principal en una edición (es decir, el año en que la materia ha tenido una mayor presencia en los test: Lectura en 2000, Matemáticas en 2003 y Ciencias en 2006), y considera que el error de comparación ediciones anteriores es demasiado grande como para sostener una continuidad. Aún así, pueden cometerse errores que persisten: por ejemplo, el dato de Lectura de 2006 para España es anómalo debido a algúnos errores técnicos, y es probable que se subestimara en alrededor de 15 puntos. [Volver]
[3] Por supuesto, no van a encontrar rastros de estas sombras en los preámbulos de la LOE y la Lomloe, donde se destacan los logros de la Logse sin citar los infinitamente superiores de la LGE, mientras se justifica la Lomloe por la polémica suscitada por la Lomce, como si la Logse o la LOE no hubieran suscitado polémica alguna. Todo con la típica vaguedad ayuna de datos. Pero ya sabemos que la educación es monopolio de la izquierda, y sus leyes son siempre objeto de una inmensa hagiografía. [Volver]
[4] Por si alguno tiene curiosidad por ver los datos exactos o comprobar la significatividad de alguna diferencia, dejo la tabla con los errores típicos. [Volver]
Percentil del fracaso aplicado a las escalas de PISA (2000-2018). España
PISA 2000
EscalaPerc.Res.ET
READ26,64404,8
MATH26,64194,4
PISA 2003
EscalaPerc.Res.ET
READ28,14303,7
MATH28,14352,8
SCIE28,14313,3
PISA 2006
EscalaPerc.Res.ET
READ30,84222,7
MATH30,84372,6
SCIE30,84442,9
PISA 2009
EscalaPerc.Res.ET
READ27,04322,9
MATH27,04302,6
SCIE27,04372,8
PISA 2012
EscalaPerc.Res.ET
READ24,94292,6
MATH24,94242,5
SCIE24,94392,4
PISA 2015
EscalaPerc.Res.ET
READ22,44303,5
MATH22,44213,0
SCIE22,44242,9
PISA 2018
EscalaPerc.Res.ET
READ22,24042,3
MATH22,24132,0
SCIE22,24122,0
Fuente: Elaboración propia sobre microdatos de PISA, varias ediciones, a partir de la tasa bruta de fracaso escolar.
[Volver]

jueves, 2 de diciembre de 2021

Debate sobre la utilidad de la repetición, en el Consejo Escolar de la Región de Murcia

He mantenido un agradable debate, en el marco de una iniciativa del CERM denominada "Los debates del Consejo Escolar", bajo el título de "¿Es útil la repetición?". Ambos ponentes (Juan Manuel Moreno Olmedilla, profesor de la UNED, aunque ha trabajado durante muchos años en el Banco Mundial, era mi colega) coincidimos en que la repetición era una institución cara y poco eficiente en la actualidad, aunque estuvimos menos de acuerdo en cómo acabar con ella.
En mi opinión, la repetición comenzó a perder sentido con la implantación de la Logse, pues a partir de dicha ley se transformó en el principal elemento de discriminación del sistema. Sin embargo, a partir de entonces se convirtió en el testigo de que algo no estábamos haciendo bien con el sistema educativo: la repetición se había vuelto disfuncional, pero porque encarnaba las disfuncionalidades de la gestión del sistema. Por ello, me parece que intentar reducirla como lo está planteando el Ministerio es un error, pues sólo maquillará la disfuncionalidad del sistema al eliminar a un testigo, pero no corregirá lo que está mal, que es mucho. Me inclino, más bien, por actualizar el currículo de Primaria y establecer refuerzos durante esa etapa, en vez de facilitar el tránsito sin que los alumnos estén preparados para afrontar con garantías la ESO.
Aquí les dejo el vídeo del debate, que dura más de dos horas, pero lo cierto es que con un formato muy ágil y con muchas preguntas del público. El debate propiamente dicho comienza en 29'24" y acaba 1:23'40", dando lugar a las intervenciones del público.


En el curso de la preparación del debate me topé con unos datos interesantes que no puedo por menos que mostrar aquí. El primer gráfico lo empleé en el debate, mientras que el segundo no, ya que me parecía que era un tema tangencial a lo que allí se discutía. El primero, que pueden ver a continuación (click para ampliar) muestra la evolución del porcentaje de alumnos que promocionan en 6º de Primaria y 1º y 4º de la ESO (estos dos último muestran también los que promocionan sin asignaturas pendientes). Lo que se ve es que nuestro sistema educativo ha mejorado las tasas de promoción en 6º de Primaria (en realidad, en todos los cursos de Primaria, pero no cabían) y en los tres primeros cursos de ESO (aquí represento sólo 1º), mientras que en 4º la evolución es algo más errática. Por supuesto, toda esta mejora en la promoción no ha venido avalada por una mejora de la calidad, como muestra nuestro estancamiento en PISA. La fuente de los datos es la estadística del Ministerio de Educación. Enseñanzas no universitarias. Alumnado. Resultados académicos. Series. Porcentaje de alumnado que promociona de curso por enseñanza.
Uno de los aspectos más importantes de este gráfico es la diferencia de porcentajes de promoción entre 6º de Primaria y 1º de ESO. Tal y como yo lo veo, un sistema eficiente no puede tener unos saltos tan importantes en el nivel de exigencia, y que eso ocurra indica que los alumnos que propocionan en 6º de Primaria no están preparados para enfrentarse a la ESO con garantías. Como indico en el debate, esa es la principal fuente de desigualdad y fracaso en el sistema educativo español, aunque rara vez se aborde.
Pero lo que más me interesa hoy es lo ocurrido el último año en todos los cursos, mejoras de dos o tres puntos en Primaria y de cinco o seis en la ESO, una aceleración asombrosa si pensamos que no ha sido el resultado de ninguna norma de carácter nacional (que aún no se ha publicado) ni, que yo sepa, de otras instrucciones oficiales, aunque sí de las instrucciones de la pandemia. Aún no tenemos forma de comprobarlo, pues PISA sale a finales de 2023 y no tenemos otra evaluación pública para verificarlo, pero mucho me extrañaría que dicha mejora en los porcentajes fuera resultado de una mejora real en el conocimiento de los alumnos. Como se puede ver en el gráfico siguiente, esa mejora ha existido en prácticamente todas las comunidades.
Salvo el caso de Melilla (y sólo en los que promocionan sin pendientes), todas las comunidades han mejorado sustancialmente los porcentajes de promoción en 1º de la ESO (que es el ejemplo que traigo, aunque es similar en otros cursos, como pueden comprobar en el enlace a las estadísticas del Ministerio) sin ninguna razón aparente. En la promoción (en verde), se han mejorado desde los dos puntos del País Vasco a los quince de Ceuta. En la promoción sin pendientes (naranja), la mejora es de casi el doble (ocho puntos de media) que van desde los 3,5 puntos de la comunidad Valenciana a los 12,7 de Cantabria. El fracaso escolar en 4º de la ESO, aunque deje el análisis para otro momento, ha descendido de forma paralela en ese curso. De estos datos, me preocupa por un lado haber tomado un camino en el descenso de la exigencia que no tiene fin, y por otro que se están desincentivando a los centros que habían optado por mantener estándares de calidad algo superiores a la media. Ya veremos si, cuando pase la situación de excepcionalidad, se continúa con esta tendencia, y sufriremos las consecuencias en posteriores evaluaciones.

jueves, 18 de noviembre de 2021

Me entrevistan en A la Ventura

Han tenido a bien entrevistarme en el programa "A la Ventura", en À punt, la televisión autonómica valenciana. No he sido capaz de colgar el vídeo como Dios manda, y por tanto sólo puedo poneros el enlace al programa completo, que dura dos horas. Aparezco entre el 1:22:26 y el 1:26:00, en diferido, porque tenía una reunión a la hora del programa.
Justo después ha intervenido Miguel Soler, secretario autonómico de Educación, que ha despachado mi intervención con dos lugares comunes y ha pasado a otra cosa. Lo conozco desde hace bastantes años, y entonces parecía que sabía algo más. Pero bueno, el mismo se califica al pretender que, cuando uno critica al sistema educativo y a los políticos que lo gestionan, se está metiendo nada menos que con los alumnos, los padres y los profesores. Es una táctica que he visto en otros políticos inútiles, pero de este esperaba algo más. En fin, llegó a su cargo actual en 2015, donde se encontró con una tasa de fracaso escolar en la Comunidad Valenciana del 30,7% y unos resultados en PISA de 499 puntos en Lectura, 485 en Matemáticas y 494 en Ciencias; en 2019 se había reducido el fracaso escolar al 24,3%, pero en PISA 2018 había perdido 26 puntos en Lectura, 12 en Matemáticas (no significativos) y 16 en Ciencias. Quizás en su cabeza no vea mayor contradicción, pero es un ejemplo vivo de la modernidad paleolítica de la que hablo en la entrevista. Estos datos no le impiden presentarse como "coautor del nuevo sietema de aprendizaje" impulsado por el Ministerio.
También mentó la memez esa de que es un lugar común que se piense que las generaciones anteriores eran mejores, basada en tres citas (hay miles de ellas que dicen lo contrario), pero nunca preguntándose si tenían razón. Y, al menos en uno, la crítica de Sócrates (si es que la dijo), sabemos que tenía bastante base: la generación criticada perdió el imperio, destruyó la democracia y casi consiguió que arrasaran su ciudad. Las tres citas (podéis encontrarlas en centenares de páginas de internet) lo único que muestran es que, igual que es posible progresar, también es posible empeorar, y que hay que estar vigilantes porque dicho empeoramiento trae consecuencias graves.
La tertulia comienza en el 1:33:43, y están presentes Glòria Marcos, exdiputada autonómica de IU (EU-PV) y perteneciente a CCOO, Vicent Franch, ex-magistrado y profesor de Constitucional en la UV, y Marta Martín, ex-diputada nacional con Ciudadanos, antigua portavoz de Educación de ese partido y actualmente catedrática en la UA. A Marcos no le gustó nada mi entrevista, y contrargumentó soltando los tópicos nunca oídos de la educación elitista y la lista de los reyes godos. También dejó caer que la Logse incorporó a un 30% de alumnos, cuando la realidad es que incorporó a un 5%. Franch fue capaz de nadar entre dos aguas sin mojarse, mientras que Marta Martín defendió el sentido común acertadamente y con bastante gracia, mostrando las contradicciones de su cotertuliana.
Para acabar, os dejo la entrevista en bruto que me hicieron, sin ningún tipo de edición. No porque esté disconforme con el tratamiento que me dieron, más bien al contrario, no tengo queja alguna. Pero hay alguna pregunta que no cupo al final, y puede resultar interesante. Tiene peor sonido y empezamos hablando de cosas técnicas, pero es lo que tengo. Son tan solo siete minutos, espero que os guste.

jueves, 9 de marzo de 2017

Conferencia sobre la desigualdad educativa

Ayer, miércoles 8 de marzo, impartí una conferencia en el salón de actos de la Caja Rural del Sur, en Sevilla, sobre "El origen de la desigualdad educativa en España", invitado por CESUR Empresarios del Sur de España. Además de contar conmigo (después de ser recomendado, nada menos, que por Inger Enkvist y Gregorio Luri: uno no sabe que hacer para agradecer tal honor), me trataron estupendamente. No se puede pedir más.
Antes de la conferencia grabaron en vídeo algunas preguntas y las han colgado en su canal de YouTube, y retransmitieron el acto en twitter. Les dejo ambos aquí. Creo que digo algunas cosas que no se oyen demasiado y aporto algunas ideas. Los vídeos son muy breves (el más largo apenas sobrepasa los dos minutos). Un resumen de la conferencia lo recogió Diego Genís, del Diario de Sevilla, por lo que también les dejo un enlace.
Pero primero vamos con los vídeos, cada uno contesta a la pregunta que lo antecede:
¿Qué opina de que los empresarios promuevan y defiendan la enseñanza de calidad?

¿Qué soluciones prácticas podrían llevarse a cabo para mejorar nuestro sistema educativo?

¿Qué relación hay entre empleo y modelo educativo?

¿Por qué Andalucía está a la cola de España en abandono escolar? ¿También en calidad educativa?


El artículo de Diego Genís recoge parte de lo que dije en la conferencia, y además apuntó en el titular la idea, en mi opinión, más interesante: La falta de exigencia como origen del fracaso educativo.
CESUR, además, recogió en twitter algunas de las ideas que expresé en la conferencia, y puso unas cuantas fotos. La primera es de Fernando Seco, presidente de CESUR, mientras me presentaba. En la última salgo junto a María Albendea durante el coloquio posterior. El autor de las fotos es Juan Carlos Muñoz. No sé quién retuiteó la conferencia, pero gracias. Aquí reproduzco los mensajes, extraídos del twitter de CESUR:
Se me olvidaba decir que a la conferencia asistieron el presidente de la Comisión de Educación del Parlamento de Andalucía, José Antonio Funes (Ciudadanos), y la portavoz de Educación de Ciudadanos en dicha asamblea, Marta Escrivá. Muchas gracias, no suelen hacerme tal honor.
Como veis, la idea de que una mayor exigencia en la escuela no lleva a un mayor, sino a un menor número de suspensos, se repitió varias veces. Es algo que a veces choca con la idea que tenemos, pero es que la mayor exigencia no es sólo para el alumno, también es para el profesor y el centro. Debería desarrollar más esta idea, pero lo dejaré, de momento, para otra anotación.
Actualización:
He visto que la Agencia EFE se ha hecho eco también de mi intervención en Sevilla.

martes, 8 de mayo de 2012

¿Estamos locos o qué?

Uno

Según la última EPA (2012T1), los jóvenes entre 20 y 24 años que dejaron sus estudios en la "década prodigiosa" y no sacaron un título de Secundaria superior tienen una tasa de paro del 55%, mientras que los de la siguiente cohorte (25-29 años) conviven con una tasa de paro del 42%. Los que han estudiado más allá de la Secundaria superior tienen tasas de paro altas, por supuesto, pero sensiblemente inferiores: 37% entre los 20 y los 24 años, 22% —la mitad— los de 25-29.
Los datos desagregados para la cohorte de 20-24 años por nivel de estudios alcanzado, en la siguiente tabla:

Paro y ocupación por edad y nivel de estudios (2012T1)
20-24 años
Bajos Medios Altos Todos
Ocupados34,723,639,831,3
Parados42,319,723,228,9
Inactivos23,056,737,039,8
Total100,0100,0100,0100,0
Tasa de paro54,945,536,948,1
25-29 años
Bajos Medios Altos Todos
Ocupados49,561,768,059,5
Parados36,223,120,126,9
Inactivos14,315,211,913,6
Total100,0100,0100,0100,0
Tasa de paro42,327,322,831,2
Fuente: Elaboración propia sobre microdatos de la EPA.

El porcentaje de ocupados es similar entre los que, entre los 20 y los 24 años, tienen niveles de estudio altos y bajos, pero el porcentaje de parados es similar, ya que una buena parte de los primeros continúa estudiando. A partir de los 25, cuando los estudios dejan de ser una distorsión, podemos ver claramente qué está pasando: dos tercios de los jóvenes con nivel de estudios alto están trabajando, por la mitad de los que tienen nivel de estudios bajo. Ya sabemos que el riesgo de paro en España entre los que no tienen estudios es más alto en cualquier periodo y a cualquier edad, y la reciente reforma laboral no va a hacer sino agravar su problema. No en vano la UE lleva avisando de que este grupo se considera "en grave riesgo social".
La tasa de paro es el porcentaje de personas que quieren trabajar pero no encuentran en qué, y por tanto no cuenta a los inactivos. A partir de los 25, el porcentaje de inactivos se equipara, pero antes hay notables diferencias. Ello se debe a que los estudiantes que no buscan empleo figuran como inactivos. La siguiente tabla da una idea de por qué la inactividad no es igual en ambos grupos.

Porcentaje de jóvenes (20-24 años) que siguen estudios reglados,
por nivel de estudios y situación laboral
Parados Inactivos
Bajos14,147,0
Medios32,291,3
Altos22,782,9
Fuente: Elaboración propia sobre microdatos de la EPA.

Sólo el 14% de los parados con bajo nivel de estudios continúa en la formación reglada, menos incluso que los parados que ya tienen un nivel de estudios alto y que, sin embargo, continúan formándose. Eso pone, creo yo, bastante en solfa el mito de la "vuelta al instituto por la crisis". Entre los inactivos, la mitad siguen estudios reglados —la inmensa mayoría, empantanada aún con los estudios de FP o Bachillerato—, por el 90% de los que tienen estudios medios y el 83% de los que los tienen altos.
Los que en España tienen un nivel de estudios bajo provienen, en su mayor parte, de lo que denominamos fracaso escolar: dejar la escuela sin el título de la ESO (recordemos que este indicador llegó al 31% hace unos pocos años).

Dos

Hace unos días el ministro se descolgó con que sería conveniente que para obtener el título de la ESO fuera necesario aprobar todas las asignaturas. Este sería el resultado en las pocas comunidades de cierto tamaño donde he encontrado datos.

Promocionados en 4º de ESO con y sin pendientes, y fracaso escolar
MAD CYL PVA
Matriculados50.88320.07216.102
Promocionan41.62216.36814.414
Promocionan sin pendientes30.37711.20110.781
Promocionan con pendientes11.2455.1673.696
% de alumnos que llegan a 4º de la ESO88,795,198,1
Fracaso escolar27,422,512,2
Fracaso escolar con la nueva medida47,047,034,3
Fuente: Ver más abajo/INE. Estimaciones de la población actual.

Es decir, en Madrid, una comunidad con un fracaso algo inferior a la media, nos iríamos al 47%, en Castilla y León algo menos (son datos de un año antes: entonces aún bajaba el fracaso escolar, algo que ya ha dejado de ocurrir [La caída del fracaso se produjo por un cambio legislativo y una serie de medidas extraordinarias. Medidas que ya dieron de sí lo que podían, y por ello el fracaso se ha vuelto a estancar en 2010, como era previsible. Veremos cómo explican esto los que dicen que la caída del fracaso se debe a la crisis, y veremos quién es el primer tonto que dice que se debe al decreto de recortes. Seguiremos informando]). En el País Vasco pasaría del 12 al 34%. No sería descabellado suponer que la media española pasaría del 50%.
Naturalmente, esto es una extrapolación. Por supuesto, cuando esta medida entre en vigor, se supone que los alumnos se pondrán las pilas y descenderá el fracaso. O, más probablemente, los centros levantarán la mano y aprobarán a más alumnos, entre otras cosas por el riesgo de cierre por falta de alumnos de muchas líneas de FP. Pero es bueno saber de qué estamos hablando con los datos, y no con argumentillos de corte ideológico/biempensante (que ya podía haber aplicado cuando el fracaso pasó de estar por debajo del 20% a por encima del 30% gracias a la Ley que el firmante no se cansó de defender), por poner sólo un ejemplo (les ahorro los panfletos de los sindicatos habituales y otras asociaciones, que ni siquiera se molestan en hilar).
Y estoy de acuerdo con la idea básica de que sería conveniente, si existe título, de otorgarlo sin asignaturas suspensas. De lo que estoy en contra es de que se exija el título para ir a la FP. Estoy a favor es de acabar con el fracaso abordándolo en Primaria, para empezar, en vez de con medidas tardías. Pero antes de lanzar una idea hay que conocer sus posibles consecuencias y adoptar las medidas técnicas que corrijan sus efectos adversos. Llevo defendiendo una década que el principal problema de España tras el terrorismo era el fracaso escolar. Ya se pueden imaginar lo que pienso de una medida que puede dispararlo.

Tres

Durante estos meses, uno de los chistes para iniciados sobre el personal del Ministerio era que el primero en el organigrama de altos cargos que sabía lo que era la ESO —de verdad, no porque se lo hubieran contado—, que entendía alguna de las cuestiones técnicas que rodeaban a la enseñanza no universitaria, era un director general. Pues bien, se lo cargaron hace unos días. Lo ha sustituido, cómo no, otro de la caterva universitaria (que sabrá mucho de lo suyo, pero de las cuestiones técnicas que nos atañen, ni repajolera idea, como todos los que le preceden en el organigrama ministerial). Prepárense a oír [más] tonterías sobre reformas en los próximos meses.
Uno de los puntos fuertes del cesado Gisbert, aparte del mencionado, era que fue el responsable político de la mejor evaluación autonómica que se ha hecho en España, aunque por razones políticas no habrán oído hablar de ella. Veremos qué hace el nuevo.

Corolario

¿Estamos locos o qué?

Notas

En el nivel de estudios bajo se incluye desde analfabetos hasta titulados en ESO, PCPI o Garantía Social. La EPA no discrimina bien entre personas que dicen tener el título de ESO y los que no lo tienen —salvo que ahora lo repartan en tómbolas: hay mucha más gente que dice tener el título que los títulos que ha otorgado la Administración educativa— por lo que es un error separarlos. Los estudios medios incluyen Formación Profesional de Grado Medio o Bachillerato, y los altos FP de Grado Superior y Universidad.
Sobre los titulados con o sin asignaturas pendientes no hay estadísticas oficiales públicas, aunque la inspección de cada comunidad sigue recopilando estos datos, que en pocos casos salen a la luz. No he conseguido estos datos de ninguna de las comunidades de cierto tamaño con tasas altas de fracaso escolar. Los que he conseguido están en informes técnicos que sí ven la luz, y que en general son bastante gruesos, con lo que los enlaces suelen llevar a mamotretos considerablemente pesados (en páginas y en kb). Son los siguientes:


Castilla y León (curso 2007-08)
Informe sobre la situación del Sistema Educativo de Castilla y León, correspondiente al curso escolar 2008-2009. Consejo Escolar de Castilla y León. p. 213

País Vasco
Estadísticas de resultados escolares en la Enseñanza Primaria, E.S.O., Bachillerato y Ciclos Formativos. Resultados escolares del curso 2008-2009.

Comunidad de Madrid
Resultados de la evaluación final de los alumnos de Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria, Diversificación Curricular, Programas de Cualificación Profesional Inicial, Bachillerato y Ciclos Formativos en el curso 2008-2009. p.72. Los datos de Madrid corresponden a la Inspección, y no cuadran desde hace años con las estadísticas oficiales. No me pregunten el porqué.

La tabla comparativa de todas las Comunidades nos llevaría a bastantes sorpresas, por cierto. Ya tengo bastante experiencia en esto para saber que los datos que no aparecen es porque existe voluntad de que no trasciendan, y otros datos que manejo y que no son públicos así me lo confirman.

jueves, 2 de febrero de 2012

Nivel educativo de los jóvenes 2011

El nivel educativo de los jóvenes (Young Education Attainment Level) es uno de los indicadores europeos sobre educación que formó parte de los objetivos de Lisboa para 2010. Se trataba de superar el 85%, pero aunque casi ningún país lo consiguió, sólo Malta, Portugal e Islandia quedaron a más distancia que nosotros. Un problema añadido es que nuestro país tuvo la peor evolución de la década (el caso noruego es una ruptura de serie), y si la empezamos en un 66% (nuestro máximo histórico) en 2000, la acabamos con un 61,2% en 2010 después de haber bajado del 60% en 2009.
Al igual que el abandono escolar temprano (Early School Leavers), intenta medir más o menos el porcentaje de jóvenes que alcanza un nivel de Secundaria superior (en nuestro país, Bachillerato o Formación Profesional de Grado Medio,en adelante FPGM), pero a través de una encuesta trimestral que es comparable en toda la UE y que en España se conoce como Encuesta de Población Activa o EPA, realizada por el INE.
Aunque es conocida principalmente por ser la que ofrece los datos de paro más fiables, en realidad la EPA recoge bastante información de los encuestados sobre el nivel educativo alcanzado, lo que se está estudiando en ese momento, etc. Por ello, se diseñaron estos dos indicadores basados en esta encuesta: el "nivel educativo de los jóvenes" es el porcentaje de población entre 20 y 24 años que ha obtenido al menos el nivel de secundaria superior, mientras que el “abandono educativo temprano” es el porcentaje de jóvenes entre 18 y 24 años que no tiene un título de Secundaria superior y ya ha dejado de estudiar.
Ambos indicadores pretender medir el mismo fenómeno, pero mientras que el primero es más estable y suele coincidir con la tasa bruta de titulados en Secundaria superior, el abandono escolar temprano es muy sensible a cambios en la organización escolar y a medidas educativas tomadas poco tiempo antes. Por ejemplo, las medidas de la LOE que redujeron el fracaso escolar y permitieron por tanto a más alumnos continuar estudiando comenzaron a notarse dos años después en este indicador, aunque aún no conocíamos las tasas de graduación en Secundaria superior. También es sensible a nuestra elevadísima repetición, lo que impide que en este indicador España roce el 30% en vez del 40%.
Esta anotación trata sobre los datos del nivel educativo de los jóvenes en España. Durante bastantes años, cuando trabajaba en Magisterio, los publicaba en exclusiva año tras año, y desde que se acabó nadie ha publicado tal dato hasta que no lo ha facilitado el Ministerio y, nadie lo ha dado a conocer distribuido por comunidades autónomas. Es cuanto menos curioso que el indicador final (el correspondiente a 2010), el que ha sido el objetivo de la década, no haya sido presentado por regiones ni siquiera por el Ministerio. ¿Será porque, como veremos, ninguna comunidad española lo cumple, o porque sólo dos estuvieron a menos de 15 puntos de conseguirlo? No, será que yo soy un mal pensado, viviendo como vivo en un país donde la rendición de cuentas de los políticos es la norma y no la excepción.
Pero vamos con los datos. En la tabla siguiente se puede ver el nivel educativo de los jóvenes por comunidades entre 2000 y 2011. El indicador formaba parte de la estrategia de Lisboa hasta 2010, pero no es uno de los principales para 2020, y no sé si la UE lo seguirá publicando. Ya ni siquiera aparece en el Sistema estatal de indicadores de la educación que elabora el Instituto de Evaluación y, curiosamente, en los informes sobre los indicadores de la UE tampoco aparece el dato por comunidades (en este pdf -1,7 Mb-, es el único indicador que no aparece así, pág. 48). La tabla completa es la siguiente, con las CCAA ordenadas por el indicador en 2011:

Evolución del nivel educativo de los jóvenes (20-24 años), por CCAA
2000200120022003200420052006200720082009201020112000-092009-112000-11
Ceuta (1)51,456,153,753,650,647,639,437,543,254,338,345,02,9-9,2-6,4
Canarias55,854,559,359,158,457,454,452,155,557,156,153,81,3-3,3-2,0
Andalucía58,458,656,454,252,853,452,354,053,053,053,655,3-5,42,3-3,1
Baleares51,150,754,252,251,149,551,047,648,246,549,855,4-4,68,94,3
Castilla-La Mancha59,057,755,855,555,654,454,254,151,755,054,955,5-4,00,5-3,5
Extremadura51,855,557,355,751,952,354,655,453,652,956,757,21,14,25,4
Murcia57,258,456,052,951,754,251,951,851,054,156,257,6-3,13,50,4
C. Valenciana62,358,458,158,458,660,361,861,459,156,759,559,3-5,62,6-3,0
La Rioja70,771,969,763,259,863,064,862,159,361,463,459,8-9,3-1,5-10,9
Castilla y León70,369,770,067,670,264,867,167,467,166,066,260,7-4,3-5,3-9,6
Melilla54,9--------45,947,761,4-9,015,56,5
ESPAÑA66,065,063,762,261,261,361,661,160,060,061,261,7-6,11,8-4,3
Cataluña67,865,465,060,959,460,365,761,259,461,461,762,8-6,41,3-5,0
Aragón75,075,568,071,370,170,267,966,467,368,767,264,6-6,3-4,2-10,4
Galicia65,066,666,869,268,868,767,568,066,263,466,967,7-1,64,42,7
Cantabria70,969,867,165,367,070,769,667,570,465,363,469,0-5,63,7-1,9
Madrid77,975,772,072,268,667,766,467,265,466,168,970,2-11,84,1-7,7
Asturias71,673,872,464,666,973,367,070,272,870,868,670,2-0,8-0,6-1,4
País Vasco81,581,480,978,381,580,481,280,880,176,980,178,5-4,61,6-3,0
Navarra82,379,875,675,073,777,382,978,377,374,476,680,2-7,95,8-2,1
Fuente: Para los datos entre 2000 y 2009 se han utilizado los publicados por el Ministerio de Educación (Las cifras de la educación en España, varios años). Para los dos últimos años, elaboración propia sobre los microdatos de la EPA.
Notas: (1) Entre 2001 y 2008 los datos de Ceuta incluyen también los de Melilla.

Como los datos pertenecen a una encuesta, es importante hacer constar los errores asociados a los porcentajes, algo especialmente importante con las comunidades pequeñas (para que una diferencia sea significativa debe ser mayor que la suma de los errores de los datos para los que se calcula esa diferencia):

Muestras y errores para el cálculo del NEJ
MuestraE.T. (95%)
ESPAÑA14.1690,8
Andalucía2.7701,9
Aragón5074,4
Asturias3405,3
Baleares3145,5
Canarias7953,5
Cantabria2895,8
Castilla y León1.2252,8
Castilla-La Mancha1.0633,0
Cataluña1.3052,7
C. Valenciana1.0953,0
Extremadura5124,3
Galicia1.5462,5
Madrid7223,6
Murcia5044,4
Navarra3085,6
País Vasco5244,3
La Rioja2196,6
Ceuta7611,2
Melilla5713,0
Fuente: Para el cálculo de la muestra y los errores típicos basados en ella se ha utilizado la EPA 2010.
Notas: Tanto el tamaño de la muestra como el error son aproximados, puesto que no se ha utilizado para su cálculo el procedimiento adecuado. En lugar de ello, y dado que se actualiza un sexto de la muestra cada trimestre, se ha considerado que el tamaño muestral es 1,5 veces el tamaño de la muestra de un trimestre.

Como se puede comprobar, sólo País Vasco y Navarra estaban en 2010 a menos de 15 puntos de alcanzar el objetivo marcado (el 85%), mientras que la media española quedó nada menos que a 24 puntos del objetivo final. En 2011 seguimos prácticamente en las mismas, aunque es de suponer que a partir de 2012, y durante cinco o seis años, el indicador mejore, pues es entonces cuando se podrá notar el descenso del fracaso escolar (y el aumento de la graduación en Secundaria superior subsiguiente) que se produce a partir de 2008.
El análisis de los datos es más o menos el de siempre: un claro norte-sur, donde el norte tiene datos bastante malos y el sur sencillamente horribles; un claro descenso del indicador tras la aplicación de la Logse (seis puntos en ocho años) compartido por la mayor parte de las CCAA, etc. Puede ver una evolución del indicador antes de 2000 aquí, por si piensa que tal descenso es normal.
Hay algún dato que sorprende, sobre todo el de Castilla y León, incluso considerando los errores de muestreo. Parece un error de la encuesta, ya que no coincide con los datos más fiables que tenemos, los de graduación en Secundaria superior ofrecidos por el Ministerio (que no son muestrales y, por tanto, no tienen margen de error. Estos datos son los que de forma indirecta pretende medir este indicador, y por tanto son preferibles al cálculo de la EPA. Son los siguientes (se han promediado los cinco años que corresponden al indicador de la EPA en 2011):

Tasas brutas medias de titulación en Secundaria superior y de fracaso
Bach FPGM Bach+FPGM Fracaso Escolar Bach+FPGM +Fracaso
Ceuta30,28,838,949,388,2
Baleares31,312,643,938,182,0
Canarias38,314,652,834,687,5
Melilla40,112,852,942,695,5
Murcia40,912,853,733,687,3
Castilla-La Mancha42,513,556,032,688,6
Extremadura41,814,356,132,788,7
C. Valenciana39,917,557,435,693,0
Andalucía39,818,858,734,092,7
ESPAÑA44,916,861,729,791,4
Cataluña43,818,462,226,888,9
Madrid51,211,362,427,489,8
Aragón46,919,666,526,693,1
La Rioja47,120,167,229,396,5
Cantabria47,420,067,321,789,0
Navarra50,419,770,119,789,8
Castilla y León53,218,071,222,393,5
Galicia52,819,572,324,596,8
Asturias57,319,676,916,393,2
País Vasco65,120,785,816,4102,2
Fuente: Ministerio de Educación.
Notas: Para Bachillerato y FP se han utilizado las tasas brutas de los cursos 2005 a 2009, mientras que para el fracaso escolar se han calculado a partir de las de los años 2003 a 2007.

Como ven, la tabla es muy similar a la primera, pero esta vez sin errores muestrales. Y pone a Castilla y León en su sitio (salvo que haya habido una emigración brutal de jóvenes entre 20 y 24 años en esa región, el dato no tiene sentido).
Además, he añadido dos columnas más a la tabla, para salir al paso de alguna tontería que ya se está oyendo. La primera (la quinta de la tabla) es el fracaso escolar de esas cinco cohortes, mientras que la siguiente es la suma de la tasa bruta de graduados más el fracaso escolar. Lo que falta para el 100 de la última columna es el porcentaje de población que, obteniendo el título de ESO, no obtiene el título de Secundaria superior. Ya sé que no es una medida exacta, pero nos puede valer como aproximación. Por ejemplo, en España el fracaso rondaba el 30%, mientras que los que los que fracasan en el Bachillerato o la FPGM son el 9%. Visto así, ¿dónde diría usted que está el problema principal, en los que no llegan a cursar la Secundaria superior, o en los que llegando no la acaban? Pues en España llevamos más esfuerzos (y algunos pretenden seguir por tal línea) para reducir el segundo número que para abordar el primero.
El principal problema de la FP Media no es la falta de prestigio, contenidos insuficientes u otras zarandajas, es que los alumnos que en cualquier país la estudian en España los hacemos fracasar antes, y no les dejamos estudiarla.

ACTUALIZACIÓN:
Me pregunta Karkos, con buen criterio (gracias), la razón de la leve mejoría de los últimos años. Se debe, como se puede ver en la siguiente tabla, a la mejora de la tasa de graduación de la FPGM. Y esa mejora es el último coletazo del retraso en dos años del inicio de la FP Media (de FP I a FPGM) que se produjo con la implantación de la Logse.

Variación de la media quinquenal de la tasa bruta de graduados en Secundaria superior
Bach+FPGM Bach. FPGM
1999-200358,445,812,6
2000-200458,645,613,0
2001-200559,945,414,5
2002-200660,845,115,6
2003-200761,345,116,3
2004-200861,344,816,6
2005-200961,744,916,8
Fuente: Ministerio de Educación

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