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martes, 8 de mayo de 2012

¿Estamos locos o qué?

Uno

Según la última EPA (2012T1), los jóvenes entre 20 y 24 años que dejaron sus estudios en la "década prodigiosa" y no sacaron un título de Secundaria superior tienen una tasa de paro del 55%, mientras que los de la siguiente cohorte (25-29 años) conviven con una tasa de paro del 42%. Los que han estudiado más allá de la Secundaria superior tienen tasas de paro altas, por supuesto, pero sensiblemente inferiores: 37% entre los 20 y los 24 años, 22% —la mitad— los de 25-29.
Los datos desagregados para la cohorte de 20-24 años por nivel de estudios alcanzado, en la siguiente tabla:

Paro y ocupación por edad y nivel de estudios (2012T1)
20-24 años
Bajos Medios Altos Todos
Ocupados34,723,639,831,3
Parados42,319,723,228,9
Inactivos23,056,737,039,8
Total100,0100,0100,0100,0
Tasa de paro54,945,536,948,1
25-29 años
Bajos Medios Altos Todos
Ocupados49,561,768,059,5
Parados36,223,120,126,9
Inactivos14,315,211,913,6
Total100,0100,0100,0100,0
Tasa de paro42,327,322,831,2
Fuente: Elaboración propia sobre microdatos de la EPA.

El porcentaje de ocupados es similar entre los que, entre los 20 y los 24 años, tienen niveles de estudio altos y bajos, pero el porcentaje de parados es similar, ya que una buena parte de los primeros continúa estudiando. A partir de los 25, cuando los estudios dejan de ser una distorsión, podemos ver claramente qué está pasando: dos tercios de los jóvenes con nivel de estudios alto están trabajando, por la mitad de los que tienen nivel de estudios bajo. Ya sabemos que el riesgo de paro en España entre los que no tienen estudios es más alto en cualquier periodo y a cualquier edad, y la reciente reforma laboral no va a hacer sino agravar su problema. No en vano la UE lleva avisando de que este grupo se considera "en grave riesgo social".
La tasa de paro es el porcentaje de personas que quieren trabajar pero no encuentran en qué, y por tanto no cuenta a los inactivos. A partir de los 25, el porcentaje de inactivos se equipara, pero antes hay notables diferencias. Ello se debe a que los estudiantes que no buscan empleo figuran como inactivos. La siguiente tabla da una idea de por qué la inactividad no es igual en ambos grupos.

Porcentaje de jóvenes (20-24 años) que siguen estudios reglados,
por nivel de estudios y situación laboral
Parados Inactivos
Bajos14,147,0
Medios32,291,3
Altos22,782,9
Fuente: Elaboración propia sobre microdatos de la EPA.

Sólo el 14% de los parados con bajo nivel de estudios continúa en la formación reglada, menos incluso que los parados que ya tienen un nivel de estudios alto y que, sin embargo, continúan formándose. Eso pone, creo yo, bastante en solfa el mito de la "vuelta al instituto por la crisis". Entre los inactivos, la mitad siguen estudios reglados —la inmensa mayoría, empantanada aún con los estudios de FP o Bachillerato—, por el 90% de los que tienen estudios medios y el 83% de los que los tienen altos.
Los que en España tienen un nivel de estudios bajo provienen, en su mayor parte, de lo que denominamos fracaso escolar: dejar la escuela sin el título de la ESO (recordemos que este indicador llegó al 31% hace unos pocos años).

Dos

Hace unos días el ministro se descolgó con que sería conveniente que para obtener el título de la ESO fuera necesario aprobar todas las asignaturas. Este sería el resultado en las pocas comunidades de cierto tamaño donde he encontrado datos.

Promocionados en 4º de ESO con y sin pendientes, y fracaso escolar
MAD CYL PVA
Matriculados50.88320.07216.102
Promocionan41.62216.36814.414
Promocionan sin pendientes30.37711.20110.781
Promocionan con pendientes11.2455.1673.696
% de alumnos que llegan a 4º de la ESO88,795,198,1
Fracaso escolar27,422,512,2
Fracaso escolar con la nueva medida47,047,034,3
Fuente: Ver más abajo/INE. Estimaciones de la población actual.

Es decir, en Madrid, una comunidad con un fracaso algo inferior a la media, nos iríamos al 47%, en Castilla y León algo menos (son datos de un año antes: entonces aún bajaba el fracaso escolar, algo que ya ha dejado de ocurrir [La caída del fracaso se produjo por un cambio legislativo y una serie de medidas extraordinarias. Medidas que ya dieron de sí lo que podían, y por ello el fracaso se ha vuelto a estancar en 2010, como era previsible. Veremos cómo explican esto los que dicen que la caída del fracaso se debe a la crisis, y veremos quién es el primer tonto que dice que se debe al decreto de recortes. Seguiremos informando]). En el País Vasco pasaría del 12 al 34%. No sería descabellado suponer que la media española pasaría del 50%.
Naturalmente, esto es una extrapolación. Por supuesto, cuando esta medida entre en vigor, se supone que los alumnos se pondrán las pilas y descenderá el fracaso. O, más probablemente, los centros levantarán la mano y aprobarán a más alumnos, entre otras cosas por el riesgo de cierre por falta de alumnos de muchas líneas de FP. Pero es bueno saber de qué estamos hablando con los datos, y no con argumentillos de corte ideológico/biempensante (que ya podía haber aplicado cuando el fracaso pasó de estar por debajo del 20% a por encima del 30% gracias a la Ley que el firmante no se cansó de defender), por poner sólo un ejemplo (les ahorro los panfletos de los sindicatos habituales y otras asociaciones, que ni siquiera se molestan en hilar).
Y estoy de acuerdo con la idea básica de que sería conveniente, si existe título, de otorgarlo sin asignaturas suspensas. De lo que estoy en contra es de que se exija el título para ir a la FP. Estoy a favor es de acabar con el fracaso abordándolo en Primaria, para empezar, en vez de con medidas tardías. Pero antes de lanzar una idea hay que conocer sus posibles consecuencias y adoptar las medidas técnicas que corrijan sus efectos adversos. Llevo defendiendo una década que el principal problema de España tras el terrorismo era el fracaso escolar. Ya se pueden imaginar lo que pienso de una medida que puede dispararlo.

Tres

Durante estos meses, uno de los chistes para iniciados sobre el personal del Ministerio era que el primero en el organigrama de altos cargos que sabía lo que era la ESO —de verdad, no porque se lo hubieran contado—, que entendía alguna de las cuestiones técnicas que rodeaban a la enseñanza no universitaria, era un director general. Pues bien, se lo cargaron hace unos días. Lo ha sustituido, cómo no, otro de la caterva universitaria (que sabrá mucho de lo suyo, pero de las cuestiones técnicas que nos atañen, ni repajolera idea, como todos los que le preceden en el organigrama ministerial). Prepárense a oír [más] tonterías sobre reformas en los próximos meses.
Uno de los puntos fuertes del cesado Gisbert, aparte del mencionado, era que fue el responsable político de la mejor evaluación autonómica que se ha hecho en España, aunque por razones políticas no habrán oído hablar de ella. Veremos qué hace el nuevo.

Corolario

¿Estamos locos o qué?

Notas

En el nivel de estudios bajo se incluye desde analfabetos hasta titulados en ESO, PCPI o Garantía Social. La EPA no discrimina bien entre personas que dicen tener el título de ESO y los que no lo tienen —salvo que ahora lo repartan en tómbolas: hay mucha más gente que dice tener el título que los títulos que ha otorgado la Administración educativa— por lo que es un error separarlos. Los estudios medios incluyen Formación Profesional de Grado Medio o Bachillerato, y los altos FP de Grado Superior y Universidad.
Sobre los titulados con o sin asignaturas pendientes no hay estadísticas oficiales públicas, aunque la inspección de cada comunidad sigue recopilando estos datos, que en pocos casos salen a la luz. No he conseguido estos datos de ninguna de las comunidades de cierto tamaño con tasas altas de fracaso escolar. Los que he conseguido están en informes técnicos que sí ven la luz, y que en general son bastante gruesos, con lo que los enlaces suelen llevar a mamotretos considerablemente pesados (en páginas y en kb). Son los siguientes:


Castilla y León (curso 2007-08)
Informe sobre la situación del Sistema Educativo de Castilla y León, correspondiente al curso escolar 2008-2009. Consejo Escolar de Castilla y León. p. 213

País Vasco
Estadísticas de resultados escolares en la Enseñanza Primaria, E.S.O., Bachillerato y Ciclos Formativos. Resultados escolares del curso 2008-2009.

Comunidad de Madrid
Resultados de la evaluación final de los alumnos de Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria, Diversificación Curricular, Programas de Cualificación Profesional Inicial, Bachillerato y Ciclos Formativos en el curso 2008-2009. p.72. Los datos de Madrid corresponden a la Inspección, y no cuadran desde hace años con las estadísticas oficiales. No me pregunten el porqué.

La tabla comparativa de todas las Comunidades nos llevaría a bastantes sorpresas, por cierto. Ya tengo bastante experiencia en esto para saber que los datos que no aparecen es porque existe voluntad de que no trasciendan, y otros datos que manejo y que no son públicos así me lo confirman.

martes, 8 de noviembre de 2011

"Heredabilidad" del paro y el nivel de estudios

Todos sabemos que la familia tiene una importancia capital en nuestra vida. No sólo por la herencia genética, sino por un cúmulo de valores, actitudes y cuestiones sociales que tienen una influencia indudable. El peso de unos factores u otros aún está en discusión, y no voy a entrar en el tema. Lo que denomino "heredabilidad" del paro o del nivel de estudios es encontrar cuánto condiciona la familia en estos temas, independientemente de las razones biológicas, económicas o sociales que haya detrás.
El otro día le comentaba a Kiko Llaneras, otro "escarbador de datos", que para la importancia que tiene el paro, la discusión pública y el análisis de los datos disponibles ha sido escaso. Él sigue publicando algunas cosas (como sigamos sin hacer nada podemos estar discutiendo sobre si vamos a llegar o no a los seis millones de parados el año que viene), y yo sigo con las mías.
Los cálculos que se presentan ahora son una aproximación, pues están basados en un sólo trimestre de la EPA (2011T3, el último disponible) y, como veremos, en el mismo trimestre hace seis años (2005T3) para la comparación del nivel de estudios. Para llegar a conclusiones definitivas hace falta un estudio más profundo que no tengo posibilidad de hacer (al menos gratis et amore), ya que lleva mucho tiempo.
Otro de los problemas es que para encontrar a personas con estudios terminados hay que irse a los 25-29 años, ya que muchos de los que tienen 20-24 aún están estudiando, sobre todo en la universidad. Pero la EPA sólo permite relacionar padres e hijos si aún viven en la misma casa, y a esas edades son aún menos. Si encima utilizamos al padre en vez de a la madre --como es el caso--, los casos se reducen aún más, y comienza a haber problemas de muestra. Al final, la muestra útil se queda en poco más de 5.000 casos, lo que no está nada mal (la EPA para eso es una maravilla) mientras no segmentemos demasiado. Por cierto, los datos sólo incluyen a jóvenes nacidos en España.
En fin, vamos con los datos: lo primero que hice fue seleccionar a los jóvenes entre 25 y 29 años que viven en casa con su padre (un 83% del total), y ver el porcentaje de éstos que estaba en paro cuando su padre estaba en paro. Y estos son los resultados.

Situación laboral de los jóvenes (25-29 años) y la de su padre
Cifras totales
Padre ocupadoPadre parado Total
Joven ocupado430.54340.811471.354
Joven parado137.12040.836177.955
Total567.66381.647649.310
Porcentajes verticales
Padre ocupado Padre paradoTotal
Joven ocupado75,850,072,6
Joven parado24,250,027,4
Total100,0100,0100,0
Porcentajes horizontales
Padre ocupadoPadre parado Total
Joven ocupado91,38,7100,0
Joven parado77,122,9100,0
Total87,412,6100,0
Fuente: Elaboración propia sobre datos de la EPA (2011T3).

Parece, pues, que el grupo con padre empleado tiene una tasa de paro del 24%, mientras que en el grupo con padre sin trabajo la tasa de paro es del 50%. Hay varias razones para que esto ocurra. La primera en que pensé fue que es más probable que los jóvenes sin empleo continúen viviendo en casa de su padre o hayan vuelto a ella, al no tener ingresos. Pero los datos permitieron descartar esa hipótesis, ya que la tasa de paro entre los que aún viven en casa con su padre a los 25-29 años es igual que la de los que no viven en ella. Otra de las razones es que al vivir en el mismo sitio tienen también un condicionante geográfico que puede influir, y de hecho el análisis por CCAA muestra que a ese nivel existen diferencias (y que Andalucía engrosa mucho este resultado, aunque la diferencia es amplia en la mayoría de los casos). También puede influir el que los niveles de estudios de padres e hijos (como vimos) están relacionados, por lo que si padre e hijo tienen un bajo nivel de estudios, sus probabilidades de estar en paro aumentan. Seguramente habría otras razones, pero comprobarlas lleva tiempo, si es que se puede. Pero no sería descabellado pensar que esta razón influye en que haya tantas familias con todos los miembros en paro.
En fin, como ya tenía el archivo preparado, se me ocurrió preguntarle más cosas. Por ejemplo, cómo está funcionando el ascensor social que debe ser la educación. Por ello, crucé el nivel de estudios de los padres (varones) con el de los hijos:

Relación entre el nivel de estudios de padres [P] e hijos [H] (2011)
Cifras totales
[P] Bajos[P] Medios[P] Altos[P] Todos
[H] Bajos291.12729.08815.556335.772
[H] Medios157.90149.38744.024251.312
[H] Altos261.246103.210168.029532485
[H] Todos710.274181.685227.6101.119.569
Porcentajes horizontales
[P] Bajos[P] Medios[P] Altos[P] Todos
[H] Bajos86,78,74,6100,0
[H] Medios62,819,717,5100,0
[H] Altos49,119,431,6100,0
[H] Todos63,416,220,3100,0
Porcentajes verticales
[P] Bajos[P] Medios[P] Altos[P] Todos
[H] Bajos41,016,06,830,30
[H] Medios22,227,219,322,4
[H] Altos36,856,873,847,6
[H] Todos100,0100,0100,0100,0
Fuente: Elaboración propia sobre datos de la EPA (2011T3).

Como podemos ver en los porcentajes horizontales, hay muy poco "descenso social", es decir, casi todos (un 87%) los jóvenes con un nivel bajo de estudios tienen un padre con bajo nivel de estudios, mientras que un 9% tienen un padre con un nivel de estudios medio y un 5% tiene un nivel de estudios alto. El "ascenso social" es más evidente, pues la mitad de los alumnos que han alcanzado un alto nivel de estudios tienen un padre con un nivel de estudios bajo. Hay que tener en cuenta que partimos de unas cifras de nivel de estudios en la población adulta muy bajas: un 63% de los padres tienen estudios bajos.
En los porcentajes verticales podemos apreciar mejor los efectos del sistema educativo: un 41% de los jóvenes que tienen un padre con estudios bajos tienen un nivel bajo de estudios, por un 22% que tiene estudios medios y un 37% que tiene estudios altos, lo cual creo que no está nada mal. Entre los que tienen un padre con estudios medios el 16% se queda en estudios bajos, el 27% en estudios medios y el 57% alcanza un nivel alto de estudios. De los que tienen un padre con alto nivel de estudios sólo el 7% alcanza sólo un bajo nivel de estudios, el 19% logra un título de estudios medios, mientras que el 74% obtiene una titulación similar a la de su padre.
En general, es para estar satisfechos: el nivel de estudios de los hijos es bastante mejor que el de los padres, y el sistema actúa mucho mejor como ascensor social que como "descensor" social. O eso parece.
Pero quizás algunos recuerden que nuestro sistema educativo no está funcionando tan bien como hace unos años, y los que no lo recuerden pueden leer esta anotación. Es decir, está funcionando mejor que hace cuarenta años, pero peor que hace diez. ¿Quiere eso decir que hace años nuestro sistema educativo era más eficaz que hoy? Pues vamos a verlo, con datos de la misma EPA hace seis años:

Relación entre el nivel de estudios de padres [P] e hijos [H] (2005)
Cifras totales
[P] Bajos[P] Medios[P] Altos[P] Todos
[H] Bajos369.71330.37715.343415.434
[H] Medios244.26556.09242.206349.563
[H] Altos456.704135.757224.20286.663
[H] Todos1.070.682222.226288.7521.581.660
Porcentajes horizontales
[P] Bajos[P] Medios[P] Altos[P] Todos
[H] Bajos89,07,33,7100,0
[H] Medios69,916,014,1100,0
[H] Altos55,916,627,5100,0
[H] Todos67,714,118,3100,0
Porcentajes verticales
[P] Bajos[P] Medios[P] Altos[P] Todos
[H] Bajos34,513,75,326,3
[H] Medios22,825,217,022,1
[H] Altos42,761,177,651,6
[H] Todos100,0100,0100,0100,0
Fuente: Elaboración propia sobre datos de la EPA (2005T3).

Lo primero es hacer notar el aumento del nivel de estudios de los padres en estos seis años, y el descenso del de los hijos, aunque es algo que podíamos deducir del gráfico antes referenciado: los padres con estudios bajos han pasado del 68% en 2005 al 63% en 2011, pero los hijos con estudios bajos han pasado del 26% en 2005 al 30% en 2011. El 52% de nuestros jóvenes tenían estudios de nivel alto en 2005, por el 48% en 2011. Es un fenómeno bastante conocido que yo achaco a la implantación de la Logse y otros no, pero que ahí está pese a que muchos han negado su existencia. Ahora lo que nos interesa es saber a quién ha afectado más esta involución en los logros educativos de los españoles.
Si miramos los porcentajes horizontales, podría parecer que los hijos con padre que tienen bajo nivel de estudios han mejorado: al fin y al cabo, los jóvenes con estudios bajos con padre de estudios bajos han pasado de ser el 89% en 2005 al 87% en 2011. Pero, si nos fijamos bien, vemos que el efecto se debe a que en 2005 el porcentaje de padres con bajo nivel de estudios era del 68% y en 2011 es del 64%. Si miramos los porcentajes verticales, en realidad han empeorado: dentro de los hijos con padre que tiene estudios bajos, los jóvenes con estudios bajos pasaron del 34% en 2005 al 41% en 2011, con estudios medios se quedaron igual, y los de estudios altos pasaron de ser el 43% al 37%. Una pérdida apreciable.
En jóvenes con padre de estudios altos, el 78% alcanzó estudios altos en 2005, por el 74% en 2011, una pérdida de cuatro puntos, pero el porcentaje que se queda en un nivel bajo de estudios es sólo del 7% en 2011, por el 5% en 2005. Y en jóvenes con padre de estudios medios la pérdida entre los que alcanzan el nivel alto de estudios es de cuatro puntos, pero entre los que alcanzan el nivel bajo son de dos.
Es decir, aunque la pérdida de jóvenes con nivel alto de estudios es similar en todos los niveles (en padres con alto, medio y bajo nivel de estudios) en estos seis años, no ocurre lo mismo con el aumento de los niveles bajos: entre padres con nivel bajo de estudios el aumento es de casi siete puntos, de dos en hijos de padres con estudios medios, y de menos de dos en jóvenes con padre que ha alcanzado un alto nivel de estudios.
Menos mal que gracias a las medidas incluidas en la Logse "el sistema educativo contribuirá a la reducción de la injusta desigualdad social" (Logse, Preámbulo).

viernes, 29 de abril de 2011

Vomitando parados

Hace más o menos dos años publiqué este artículo sobre cómo los errores educativos estaban agravando la crisis laboral, lo que contribuía a que nuestro paro fuera muy superior a los demás países europeos. Creo que fue el primer trabajo que estableció una relación de la que ya nadie duda, y hasta la UE la ha recalcado recientemente (aunque todavía hay quien la ignora).
No estoy nada de acuerdo con la tesis de que los problemas de nuestra Educación se debieran al ladrillo, y poco de acuerdo con que haya más gente estudiando debido a la crisis. Más bien creo que el fracaso escolar se ha reducido debido a medidas puramente educativas (unas medidas escasas, de carácter extraordinario, que van encaminadas a paliar los problemas en vez de a resolverlos, pero algo es algo), y debido a ello hay más gente en Bachillerato o FP. Esto se refiere, naturalmente, al sistema reglado: hay gente que se ha apuntado a cursillos ocupacionales o ha vuelto a la universidad a formarse mejor aprovechando la inactividad, por supuesto. Pero hoy no voy a hablar de esto, sino del paro, la educación, y aquello de que el paro no va a seguir creciendo.
Estos son los datos del paro por nivel educativo extraídos de la EPA del primer trimestre de 2011, la que se ha publicado esta mañana. Los niveles bajos son los de los jóvenes sin título de Secundaria superior (Bachillerato o FP de Grado Medio), los medios los que sí tienen este título o uno de FP de Grado Superior, y los altos los estudios universitarios. La serie es perfectamente comparable con la del artículo que citaba al principio.

Situación laboral por nivel de estudios. 20 a 24 años
Ocupados Parados Inactivos Total
Bajos403.109364.266203.801971.176
Medios397.547222.734595.9251.216.206
Altos127.85665.593141.947335.396
Total928.512652.593941.6732.522.778
Ocupados/ Parados/ Ocupados/ Parados/ Activos/
Total Total Activos Activos Total
Bajos41,537,552,547,579,0
Medios32,718,364,135,951,0
Altos38,119,666,133,957,7
Total36,825,958,741,362,7
Fuente: Elaboración propia sobre datos de la EPA (primer trimestre de 2011).

Situación laboral por nivel de estudios. 25 a 29 años
Ocupados Parados Inactivos Total
Bajos640.217361.797167.5921.169.606
Medios767.444241.683162.8851.172.012
Altos577.666139.673120.957838.296
Total1.985.327743.153451.4343.179.914
Ocupados/ Parados/ Ocupados/ Parados/ Activos/
Total Total Activos Activos Total
Bajos54,730,963,936,185,7
Medios65,520,676,123,986,1
Altos68,916,780,519,585,6
Total62,423,472,827,285,8
Fuente: Elaboración propia sobre datos de la EPA (primer trimestre de 2011).

Situación laboral por nivel de estudios. 30 a 34 años
Ocupados Parados Inactivos Total
Bajos754.635353.034201.5651.309.234
Medios1.089.911295.679140.8281.526.418
Altos910.761115.58461.3321.087.677
Total2.755.307764.297403.7253.923.329
Ocupados/ Parados/ Ocupados/ Parados/ Activos/
Total Total Activos Activos Total
Bajos57,627,068,131,984,6
Medios71,419,478,721,390,8
Altos83,710,688,711,394,4
Total70,219,578,321,789,7
Fuente: Elaboración propia sobre datos de la EPA (primer trimestre de 2011).

Como ven, las cosas han empeorado aún más, pero lo esencial no ha cambiado demasiado: a más nivel de estudios, menos parados. No voy a comentar más porque no tengo más tiempo, y los datos son bastante claros.
Queda por saber si el paro va a seguir creciendo o no. Por supuesto, no tengo ni idea, ni sé si la tiene alguien. Pero de lo que estoy seguro es que una de las causas, la que tiene su origen en el sistema educativo, permanece. Se ha mejorado algo, pues, de creer al ministro, el fracaso escolar se ha reducido hasta el 26% en 2009 desde casi un 31% en 2007 (inciso: cuando el fracaso empeoraba se publicaba de tapadillo y con dos años de retraso, pero cuando mejora lo anuncia el ministro y con varios meses de antelación). Esta caída de casi cinco puntos permitirá a muchos seguir estudiando, cosa que antes no podían hacer. Pero un 26% de fracaso sigue siendo elevadísimo, y todos los años más de una cuarta parte de la cohorte abandona los estudios sin una cualificación mínima y se incorpora a un mercado laboral que no está precisamente para bromas.
Mientras no se acometan reformas estructurales en la enseñanza, de calado, que comiencen en Primaria y que no se centren sólo en la ESO, con más inteligencia y conocimiento técnico y menos ideología de corto alcance, nuestro sistema educativo seguirá, entre otras cosas, vomitando parados. Y lo peor es que la crisis pasará (tan seguro como que vendrá otra), pero en la siguiente los que hoy fracasan ya no serán tan jóvenes, pero su baja cualificación volverá a poner en riesgo sus puestos de trabajo.